lunes, 31 de agosto de 2009

A modo de presentación


A modo de presentación unas pocas letras.La intención de este blog es la de mostrar algunas de mis sorpresas, o mucho mejor de las cosas que me sorprenden.Nadie espere de este blog un lugar ni "snob" ni rabioso, sólo es una opinión que no puedo callar en cuanto a temas que me importan.Son muchos: mi pueblo (Belmez), la ecología, la educación, la formación profesional, el mundo, y por qué no, el futbol, (Sobre todo betis y córdoba)

¡Los árboles!


Yo vivía en una amplia calle de mi pueblo, claro, todos vivimos en una calle, sea o no amplia.

Es decir, siempre he vivido en una calle, y nací en una plaza, del pueblo, de mi pueblo; BELMEZ.

Lo que recuerdo es que era una plaza terriza, desprovista de cualquier verdor, excepción hecha de las copas de los árboles. Justo al lado estaba la calle de acceso al parque, llena de árboles.

Con posterioridad viví en otras calles, en ellas no había árboles; ellos estaban en mi mente, y en los corrales, contínuamente.

Cuando pude volví a mi plaza de los árboles, y a la mencionada calle amplia, con árboles.

Grandes árboles, de muchos años, muchos; dando sombra, altos, orgullosos, mas hermosos que cualquier obra humana.

Lós orgullosos árboles de la calle de la constitución fueron desapareciendo, algunos envenenados con detergentes y lejías; se perdieron plataneros, antes de que fueran pasto de la sierra.

En la carretera de la estación se fueron perdiendo las acacias, algunas del mismo modo, y otras, por la sierra; como el moral. No se si en el juicio del asesinato arbóreo el culpable sería la dichosa sierra; o mas bien, el dichoso arquitecto; la moda arquitectónica de los espacios abiertos, hormigón, hierro y acero.

Otro diseño, inacabado, en el club náutico acabó con los chopos, o quiso acabar, al final la naturaleza terminó con los naranjos y renacieron los mutilados chopos.

Un nuevo diseño, a la par de la pirámide del Louvre, no desde luego en importancia, pero si, en confrontación visual.

LOS ARCOS DE LA ERMITA.

Otros arcos, de herradura y de granito, son conocidos por los arcos del castillo, de cagancha, o de Canalejo; estos lo serán de la ermita o de Aurora.

Nuevos árboles caen ante el diseño.

Olvidamos que vivimos donde vivimos, nuestro clima es el que es. Diseñemos hermosas plazas diáfanas, cortemos árboles; el clima, quizás algún día, nos expulsará y renacerán los chopos, las acacias, los plataneros y el moral.